Un SaaS para la gestión de comunidades de propietarios. Producto propio,
en producción, con clientes de pago y aplicaciones publicadas en las dos tiendas.
Qué es
La plataforma todo en uno para gestionar comunidades de propietarios:
incidencias, reservas, contabilidad, encuestas, proveedores, tareas y comunicación con
los vecinos. Con vista propia para presidentes, administradores, proveedores y
vecinos.
Qué construimos
El producto entero, no una parte. El SaaS, la web y las dos
apps. Y lo que hay detrás para que funcione: el logotipo y el estilo visual, el
trabajo de buscadores, el blog y la infraestructura donde corre.
Estado
En producción, con clientes de pago. No es un piloto ni una
demo.
La web, la app de iOS y la de Android hablan con el mismo servicio. Las
reglas de negocio y los permisos viven en un único sitio, así que no hay dos versiones
de la verdad que mantener sincronizadas.
Una regla de negocio se escribe una vez y llega a la web y a las dos apps.
Seguridad
Decidida en el diseño, no añadida al final.
Un producto que guarda actas, cuotas y datos de vecinos no puede tratar la
seguridad como una fase posterior. Va en cómo está construido, así que no sale más
cara: sale antes.
Cifrado en tránsitoTodo lo que sale del navegador o de la app viaja cifrado, también la primera
visita. No hay una puerta lenta para quien llega escribiendo la dirección a mano.
Cifrado en la base de datosLos datos se guardan cifrados con estándares actuales y las claves viven aparte.
Quien llegara a los ficheros vería jeroglíficos, no las cuotas de nadie.
Seguro por diseño, no por parcheDesde la llamada que sale del cliente hasta la consulta que llega a la base de
datos, cada tramo comprueba quién eres y qué puedes hacer. En el servidor, nunca en la
pantalla: ocultar un botón no es un permiso.
Aguanta los picosEl trabajo pesado no se hace mientras alguien espera: va a una cola con reintentos
y control de saturación. Si entra una avalancha, se digiere en vez de tumbar nada.
Infraestructura que creceCada pieza escala por su cuenta, así que crecer no obliga a rehacer nada ni a
pagar por capacidad que no se usa el resto del año.
Sin tarjetas en nuestro ladoLos datos de pago los captura directamente la pasarela. El producto no los ve, no
los guarda y no puede perderlos.
Qué hace por dentro
Seis módulos, no una lista de pantallas.
La comunidad entera cabe en el producto: lo que se rompe, lo que se paga,
lo que se decide y lo que se habla. Además de estos seis, lleva documentos organizados en
carpetas, tareas asignables al conserje o a la limpieza, comunicados oficiales e historial
inmutable de todo lo que pasa.
Incidencias
Panel kanban
Cada incidencia avanza por estados en un tablero: se abre, se asigna
y se cierra. Quien la reportó ve en qué punto está sin tener que preguntar.
Cuentas
Contabilidad
Los movimientos de la comunidad con sus partidas y su saldo. Las
cuentas dejan de vivir en una hoja que solo entiende quien la hizo.
Cobros
Facturación
Emisión y seguimiento de las facturas de la comunidad, enlazadas con
la contabilidad y con el cobro recurrente.
Comunicación
Chat interno
Vecinos, presidente, administrador y proveedores hablan dentro del
producto, con traducción automática entre los once idiomas. Lo dicho queda.
Decisiones
Encuestas y juntas
Consultas de un clic para tomar el pulso a la comunidad, más la
convocatoria y el seguimiento de las reuniones.
Zonas comunes
Reservas
La pista, el salón o la sala de reuniones se reservan desde la app,
con el calendario a la vista de todos.
La app
Lo que se lleva el vecino en el bolsillo.
Las mismas reglas y los mismos datos que la web, en una interfaz pensada
para el móvil.
Un sitemap por idioma, con las cuatro lenguas cooficiales de España entre
ellas. Cada versión se declara como tal, no como copia de otra.
Móvil
iOS y Android
Publicadas en las dos tiendas desde una sola base de código, sobre la
misma API que sirve a la web.
Negocio
Suscripción
Cobro recurrente con la pasarela integrada en el producto, con los avisos
de conciliación que evitan cobros duplicados o perdidos.
Mejora continua
Cada vuelta deja el producto mejor.
Un lado del ciclo construye y publica; el otro comprueba qué pasa de
verdad con el producto en la calle y recoge lo que hay que mejorar. El camino entero
está automatizado, así que publicar deja de ser un acontecimiento y la siguiente mejora
entra por el mismo sitio que la anterior.
¿Hablamos del vuestro?
Media hora, sin compromiso, para salir
sabiendo qué se puede construir y cuánto cuesta.